Factores a considerar al comprar un vehículo de segunda mano

Hacerse con un vehículo de segunda mano se ha convertido en una gran opción para aquellas personas que quieren comprar un coche de forma más económica pero sin perder la calidad de uno nuevo.

Para asegurarse de que la compra sea todo un éxito y estés satisfecho con la adquisición, hay que tener algunos aspectos en cuenta antes de meter sexta y hacerte con un coche que podría tener más gastos en un futuro.

En este artículo os vamos a hablar de esos factores que tenéis que tener en cuenta a la hora de comprar un vehículo de segunda mano.

Kilometraje: ¿Cuánto ha sido utilizado el vehículo?

Saber cuántos kilómetros ha hecho un vehículo te ayudará a saber cuánto ha recorrido y cuánto de usado está. En general, un coche con kilometraje elevado (más de 150.000 km), habrá recorrido más carretera, desgastando piezas claves como ruedas o motor.

Según un informe reciente de Carfax, el kilometraje medio de los coches de segunda mano vendidos en España en 2023 fue de 174.000 kilómetros, con el 26% en la franja de 150.000 a 250.000 km.

Sin embargo, no por tener muchos kilómetros quiere decir que esté más estropeado que uno que haya hecho menos. El cómo y el dónde ha hecho esos kilómetros, también. Por ejemplo, un coche que ha hechos muchos kilómetros pero solo se ha movido por ciudad, estará menos desgastado que otro que haya hecho menos kilómetros y haya viajado por terrenos irregulares, donde los frenos y el motor se desgasta más.

Si encuentras un coche con un kilometraje significativamente menor para su antigüedad, es fundamental asegurarte de que no ha habido manipulación del cuentakilómetros, un problema frecuente en el mercado de segunda mano.

Estado general: Interior, carrocería y motor

Otro de los factores clave a la hora de comprar un vehículo de segunda mano su físico, su cuerpo: carrocería, interior y motor.

  • Carrocería: Busca signos de óxido, reparaciones mal realizadas o diferencias de tono en la pintura, que pueden ser indicios de accidentes previos.
  • Interior: Comprueba el estado de los asientos, alfombrillas y paneles.
  • Motor y mecánica: El motor es el corazón del coche. Busca signos de fugas de aceite o líquido refrigerante. También es útil realizar una prueba de conducción para detectar ruidos extraños, vibraciones o problemas en la transmisión.

Historial del vehículo: Accidentes y mantenimiento previo

Hay mucho tramposo que intenta vender por todos los medios su vehículo, escondiendo aspectos cruciales que podrían suponer un problema en el futuro. Por ello, el historial es tu mejor aliado.

Un informe detallado puede revelar si el vehículo ha estado involucrado en accidentes graves, si ha tenido múltiples propietarios o si ha recibido mantenimiento regular.

Es fundamental solicitar un informe a plataformas como Carfax o Tráfico para verificar la información del vehículo.

Gasolina vs Diesel: elige según tus necesidades

Actualmente, los coches diésel representan una gran parte del mercado de segunda mano, ya que suelen ofrecer una mejor eficiencia en trayectos largos.

Antes de decidir, pregúntate:

  • ¿Realizas trayectos cortos en ciudad o largos viajes por carretera?
  • ¿Buscas un coche económico o estás dispuesto a invertir en tecnología más sostenible como los híbridos?

¿Cuánto estás dispuesta/o a gastar?

El precio inicial de un coche usado es solo una parte del gasto total. También debes tener en cuenta otros gastos:

  • Impuestos: Tienes abonar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), que varía entre el 4% y el 8% del precio de venta, dependiendo de la comunidad autónoma.
  • Seguro: El costo del seguro depende de factores como la edad del vehículo, su valor y tu perfil como conductor.

Tómate el tiempo necesario para realizar estas comprobaciones te permitirá disfrutar de uno de nuestros vehículos por muchos años.